miércoles, 13 de enero de 2010

XC Cuidado.


Siempre he pensado que las palomas traman algo

domingo, 3 de enero de 2010

LXXXIX El Horchits.

Os contaré la historia de un buen hombre que el día que salió de la cárcel después de pasarse 27 años preso por un crimen que no había cometido le atropelló un taxi. No murió, pero quedó gravemente herido, después de 1 año logró recuperarse. Para celebrarlo se emborrachó tranquilamente pese a que los médicos le aconsejaran lo contrario, era invierno y el tipo apenas iba abrigado, entre la tontera, el colocón y el intenso frío se constipó; combinó el hipo con un estornudo inesperado enorme con tan mala suerte que se fracturó una costilla; hacía horas que le habían dado el alta pero volvía a ser ingresado acabando días más tarde envuelto en un corsé apenas sin poder moverse. Al salir del hospital, mirando a semáforos y muy bien abrigado, muy cauto él, se encontró con un amigo al que todo el mundo llamaba el “Filosus”. Su amigo era un filósofo de la calle, de experiencias cotidianas.

- ¡Horchits! ¡Pero qué haces tú aquí! ( Horchits, así es como le llamaba)
- Hombre Filosus, ¡cuánto tiempo! Pues ya ves, ya estoy por aquí de nuevo. Ya salí de la cárcel donde me han tratado muy bien por cierto.
- Pero Horchits, ¿cómo que te han tratado bien?, si has estado encerrado 27 años injustamente; ya me he enterado de lo del ADN y demás...
- Ya bueno… pero un fallo lo puede tener cualquiera.
- Ay… es que no tienes sangre en las venas, ¡tienes horchata! ¡De tan bueno que eres cansas, aburres, absurdes! Ay horchatas, horchatas… ¡no cambias eh! Bueno ¿y que llevas ahí puesto? ¿Te puedo firmar?
- Es un corsé, es que el otro día me fracturé una costilla porqué estornudé muy fuerte.
- ¡No me digas! Pues yo de esto de los estornudos sé bastante. Mira… he aprendido que si tratas de contener un estornudo, puedes romper un vaso sanguíneo en la cabeza o el cuello y morir. También sé que es imposible estornudar con los ojos abiertos; y sobretodo esta última. ¡No hay mayor putada que estornudar mientras estás meando! ¿A qué sí, a qué sí? Jajaja (se carcajeaba el Filosus).
- Cuanto sabes Filosus, cuanto sabes de la vida…
- Mira el otro día estuve en el zoo con mi sobrina y comprobé que los elefantes son los únicos animales que no pueden saltar, que el único pájaro que no camina es el gorrión, ¡que salta! jaja, que la orina del gato brilla bajo una luz ultra-violeta, que el ojo de una avestruz es más grande que su cerebro, también me di cuenta que el "cuac" de un pato no produce eco y nadie sabe el porqué. Y también pude comprobar algo bastante interesante…
- ¿Ah sí?, ¿y qué es?
- Que los delfines y los humanos son las únicas especies que hacen el amor por placer.
- Jo, ¿y eso cómo lo comprobaste?
( Silencio)
- Jo, siento habértelo preguntado… perdona…
- Jajaja ¡es qué ves como eres un horchatas! jajaja
- Ay Filosus, Filosus, bueno me tengo que marchar…
- Vale, Horchits pero antes de irte te diré una última cosa… cierra bien la boca esta noche porque el otro día leí que durante el tiempo medio de vida de una persona, mientras duerme, se habrá comido un surtido de 70 insectos y unas 10 arañas.
- Venga, adiós. (Se despidió con cara de asco el Horchits)

De vuelta a casa se encontró con un vecino ya mayor. Cuando aquel hombre se vio allí metido en el ascensor con el ex presidiario se puso tan nervioso que se desmayó, cayó, se estropeó el señor, se estropeó el ascensor, se quedó encallado entre 2 pisos y se activó una alarma ensordecedora. El Horchits intento salir rápidamente del elevador para pedir ayuda, con tan mala suerte que le vio la mujer del hombre accidentado, creyendo entonces que escapaba lo denunció, lo detuvieron y le condenaron de nuevo por error. Se pasará otros 17 años interno por intento de homicidio.


Desde la cárcel, resignado pero feliz, este año y por muchos años más te desea a ti y a todos una feliz navidad y un muy prospero año nuevo.


sábado, 19 de diciembre de 2009

LXXXVIII Así me define Jordi.


"Sabes mucho y no sabes nada. Eres un trobador, de los que fantasean , engañan y se mienten. De los que nunca dejarán lo mas pequeño sin sentido."

domingo, 29 de noviembre de 2009

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LXXXVI Adivina, adivinanza...


Explotará la nube y la negrura de tu cuerpo,
te desplegarás aprisa cual rosa enamorada,

obedecerán las gotas al caer de tus varillas,

empezará tu degoteo abrazando mi espalda.


Y seguirás blanco extrañando al Sol,

y seguirás mojado envidiando a sombrillas,
matarás por momentos por ser parasol,

continuarás parando aguas toda tu vida.


¿Qué soy?

Queja / Denuncia:
Los paraguas deberían tener las varillas más largas en un lado que en el otro ya que al resbalar el agua por un paraguas normal, ese agua cae casi perpendicular al suelo y como el eje central, (el mango) lo llevamos en la mano por delante de nuestro cuerpo, la parte de atrás del paraguas queda desprotegida, esa parte posterior debería ser más larga para que al caminar no se nos quedaran los pies fuera. Así evitaríamos llegar siempre a casa con los bajos del pantalón empapados. Algo muy desagradable.
A quien corresponda.

sábado, 21 de noviembre de 2009

LXXXV Barrotes de chocolate.


Encarcelada entre barrotes de chocolate,
con lo que a ti te gusta el dulce,
¿de verdad no tienes la tentación de escaparte?

La vida es un paso de baile,
toda mirada es un intercambio de aire,
toda palabra es un intercambio de hambre.

¿Cuánto tiempo más podrás aguantar?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LXXXIV El Juego de la Vida.


Precisamente por eso, porque creo que las operaciones solo se deben practicar cuando no queda otra vía de escape, como último recurso, como última posibilidad de éxito, como última salida, para salvar piernas, para salvar vidas... Imagínate entonces aquellas operaciones que se hacen por vicio para subir el ego del operado, porque creo que una operación es una puñalada desinfectada, porque creo que las personas deben quererse tal como son, porque deben dejar caer los años con naturalidad y alegría, porque deben cultivar más el psíquico que la carcasa y cuando digo cultivar el psíquico no quiero decir estudiar más, leer más, saber más de algo para llegar a ser el más tonto de clase, sino viajar más, investigar más sobre ellos mismos, descubrirse y sacarse el mayor partido, ver lo que en ellos flojea y fortalecerlo o aprender a esconderlo, saber lo que en ellos destaca y practicarlo y exponerlo.
Busquemos más allá. Saquemos el "suco" de los locos, hablemos con los vagabundos, los expertos, los presos y los carceleros, los dejados, los ricos y los contentos, razonemos con los buscados y los olvidados, con los jóvenes, con los viejos, con los tontos y los callados, los carcamales y los modernos, los que esperan, los desesperados...
Subamos a los tejados, hablemos con los gatos y oteemos. Juguemos a ser oveja blanca en rebaño negro, miremos al pastor de frente, engañemos al que nos cuida y nos muerde. Conozcamos y enriquezcámonos con cada una de las personas que vayamos conociendo. Enamorémonos de los cardos borriqueros.

El entramado social del cual formamos parte puede llegar a ser muy divertido. Aprovechémoslo, es gratis.

PD: !Hay que ver! he empezado hablando de operaciones y mira a donde he llegado. Es curioso esto de escribir sobre la marcha.

domingo, 15 de noviembre de 2009

LXXXIII Leeds, una ciudad curiosa.









Leeds, así se llama la ciudad que visitamos un grupo de siete conocidos, que no amigos y yo. Es una ciudad inglesa que se encuentra muy cerquita de Liverpool y Manchester. Esta será la única descripción coherente que podré hacer de la ciudad en cuestión.
Resulta que los coches tienen cuatro ruedas, hasta aquí bien, pero tienen el volante girao, lo tienen en el asiento del copiloto, que manera de llamar la atención. Una vez vimos a un bebé dentro del coche y pensamos que ya tenía carnet de conducir. Los carriles de las carreteras, caminos, sendas también los hacen tuertos, en vez de ir a derechas van a izquierdas. Las escaleras mecánicas que en España suben, como es normal, allí bajan. Está todo del revés. Aunque son europeos, cuando vas a pagar resulta que no aceptan euros, ellos tienen su propia moneda, la libra esterlina. Menudos pijos. Cuando vas a cruzar la calle no sabes por donde hacerlo, tampoco dibujan los pasos de cebra y encima al cruzar no sabes ni por donde te van a venir, ni los coches, ni las personas. Es un descontrol. La ciudad está llena de casinos y casas de apuestas, puedes jugar a la ruleta, al póquer, a las tragaperras, incluso puedes apostar por tu tísico perro favorito ganador en las carreras de galgos. Las carreras de caballos están amañadas ya que los caballos son virtuales, no reales, se les nota al saltar. Los semáforos están hechos para ciegos, no para sordos; ninguno tiene pajarito pero son enormes. Leeds no tiene mar pero la lluvia fina en spray, el chiribiri, es continuo y hace bastante frío. Allí la gente, chicos y chicas son ingleses y hablan raro; hablan en inglés. Los ingleses son feos, las inglesas son guapas y con pieles blancas, finas y delicadas, viven maquilladas, visten de boda incluso para ir a comprar el pan o echarse la siesta después de comer. Son raros, comen a destiempo, pronto y mal pero no hay muchos gordos, ya he dicho que se cuidan bastante. Desayunan fuerte a las 8 de la mañana, comen a las 12, toman su te a las 5, cenan a las 7 de la tarde; a las 8:30 ya se están lavando los dientes con el pijama puesto para irse a dormir. Son pelín rancios. Los días se hacen largos, las noches eternas. Anochece a las 4:30 de la tarde. Aunque hace bastante frío las chicas y chicos visten escotados de ombligo para arriba, las chicas llevan medias largas y cinturones anchos también llamados faldas muy muy cortas. Los chicos acostumbran a llevar camisas a cuadros, tipo leñador. En los supermercados no hay cajeras, cada cual se pasa el código de barras como puede. Las peluquerías como las casas de apuestas siempre están llenas, si quieres que te laven el pelo no echas la cabeza hacia atrás, la echas hacia delante. Las picas las tienen delante y el agua con jabón te cae en los ojos. Da igual, son extraños. Los restaurantes chinos no son chinos, son peores. Aparte de gente muy blanca hay gente muy negra, como el chocolate con agua insípido que te sirven en las calles. Esa gente también habla inglés. Los negros también son feos, las negras digamos que son voluminosas. La comida típica de allí es el "Fish and chips" pescado con patatas. Allí no tienen badulaques ni kebabs. Las discotecas tienen la música muy alta, te llega a temblar la nariz, cierran a las 3 y subirte en limosina es gratis. Las personas mayores lucen pelo cardado blanco, allí no se tiñen ni se operan los labios. Son educados pero a la vez quisquillosos, todo les molesta. Son serviciales, patriotas y militares. Tienen un museo de armas y disparos. Algunos pescan en el río, otros llevan flores pegadas al pecho. Hay lugareños con estilo hijas de Zapatero, estilo gótico y negro. También vimos al cuervo. No hay perros, pero sí ovejas, tienen todo muy húmedo, verde y recogido. Tampoco hay motos ni bicicletas, pero tienen un carril exclusivo para ellas, como también lo tienen los autobuses de dos pisos que deambulan por la ciudad medio vacios. Las paradas de bus también están del revés, en vez de tener el vidrio detrás lo tienen pegado a la carretera. Los coches tienen matrícula amarilla lo cual normalmente no combina con ningún color y hace a los coches más feos.

En definitiva, los ingleses son unos inadaptados, van de especiales. Aún así me gustó Leeds y sus gentes. Recomiendo la visita. !Tened en cuenta que el vuelo de ida y vuelta solamente nos costó 20 euros!


viernes, 13 de noviembre de 2009

LXXXII El Tragaluz.

- Yo era un infeliz, un amargado, me dijeron que buscara la luz al final del túnel, no tan solo la encontré sino que me la tragué. En un primer momento fui muy feliz, tanto, tanto, que no me lo podía creer, pero ahora míreme, vuelvo a estar como al principio. ¿Qué me recomienda, doctor?
- Haber… abra la boca por favor.
De repente una enorme bocanada de luz cegó la vista del doctor.
- ¡Pero qué es esto! Cierre la boca, ciérrela.
Posiblemente toda la luz que se trago de golpe no le haga más feliz. La luz se traga a poquitos, en pequeñas dosis, incluso hay días que no se debe consumir luz. Mire, le haré una receta. Tiene que tomarse este medicamento tres veces al día después de cada comida durante un mes, ya verá cómo pasado este tiempo se encuentra mucho mejor.
- Pero doctor, ¿qué tipo de medicamento es este? ¿Oscuridad?
- Sí, así es, así se llama este medicamento, Oscuridad.
- ¿Y para qué necesito yo algo así? Yo solo quiero recuperar mi felicidad.
- Le explico, usted se trago de golpe la luz, la felicidad; resulta que durante un tiempo fue muy feliz porque cambió lo bueno por todo lo malo que le había pasado en su vida. Pero al final se ha acostumbrado a ser feliz y ya no lo valora, por eso vuelve a estar triste. Usted, entonces, lo que necesita es este medicamento para saber y entender que todo también podrá ir mal, así y solo así empezará de nuevo a valorar lo bueno y podrá volver a ser feliz. La felicidad se compensa con la oscuridad, con la tristeza. Si no existiera la oscuridad y los problemas tampoco existiría la felicidad y viceversa. ¿Lo entiende ahora?
- Sí doctor, ahora lo entiendo, tres veces antes de cada comida, ¿verdad?
- Así es.
- Muchas gracias doctor.
- De nada, vaya con Dios.
Pie de foto: Esta ranita también se tragó una luz; la luz de navidad.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LXXXI Esta noche el viento sopla para no creer.

Duérmete en la orilla
de la arena fina,
que te rozara la piel.

Duermen los ladrones
y los corazones
que lucharon por querer.

Duermen los heridos,
los que han prometido
irse para no volver.

Duérmete mi cielo
que esta noche el viento
sopla para no creer.

Duérmete en la línea
que separa el día
del anochecer.

Duermen las ballenas,
los que abren los bares,
los que siempre esperan de pie.

Duerme el horizonte,
el mapa que esconde
la razón del que se va.

Duérmete mi cielo
que aunque estés muy lejos
mi canción te abrigará.

Duermen las canciones
que se hicieron pobres
hartas de esperarte a ti.

Cierra los ojillos
que aunque apriete el frío;
hay que taparse y dormir.

Cierra los ojillos
que ahora aprieta el frío,
tápate y vete a dormir.

LXXX Quien de joven trotea, de viejo galopea.


Los peces viejos están cansados de desenredar anzuelos, de esquivar erizos y de escapar de tiburones negros. Los peces jóvenes siguen yendo detrás de las doradas, se pinchan con los corales y no se cansan de buscar la perla dentro de las almejitas. Los peces viejos piensan, luego abren branquias y respiran, se fijan, buscan plancton en las esquinas. Los peces jóvenes respiran, luego piensan, escuchan sirenas rosas de pacotilla. Los peces viejos esquivan las anclas, no salen de su guarida. Los peces jóvenes, echan el ancla, caen en las redes de morenas y anguilas. Los peces viejos ponen huevos, los peces jóvenes son unos huevones, se creen los tritones del mar. Los peces jóvenes serían capaces de nadar contracorriente durante horas, los peces viejos se dejan llevar ya por las corrientes.
Y mi abuela dijo:
- Cuando seas padre comerás huevos, ahora que eres hijo te chupas los dedos.
Antes de ser viejos tendríamos que haber sido jóvenes. Quedar con Dios.

sábado, 31 de octubre de 2009

viernes, 23 de octubre de 2009

LXXVIII Orinar en el baño.

El otro día en clase hicimos una actividad en la que cada niño tenía que escribir, que inventarse una carta al director. Copio literalmente lo que escribió Leo, un alumno mío de Sexto, de 10 años. La verdad es que no tiene desperdicio. Dice así:

Orinar en el baño
Me ha dejado perplejo la noticia de “orinar en el baño puede ahorrar más de 4830 litros de agua al año”, saber que esto es beneficioso me ha sorprendido, ya que durante mis diez años siempre he escuchado “! Haz pipi antes de ducharte!” Y ahora que escucho que haciendo esto se ahorra agua no entiendo nada.
Yo creo que haciendo pipi mientras te duchas se ahorran litros de agua pero, ¿y para limpiar la bañera que queda sucia de pipi?
¿Y si los que han pensado la noticia estuvieran equivocados ya que es muy antihigiénico? Yo les diría que antes de decir nada, que hagan un esquema de la ducha y otro esquema de la ducha con pipi. Aunque soy pequeño diría que los resultados de esta noticia son incorrectos.

lunes, 19 de octubre de 2009

LXXVII Decide o Muere.


Tenía la sonrisa despeinada
de ir en contra de los vientos
y la mirada empañada
de observar desde lo lejos.

Los pensamientos mojados
de pensarle todo el tiempo
y la intención descosida
de no hacer nada al respecto.

Las rodillas carcomidas
de agacharse en el estiércol
y la tranquilidad más absoluta
al perder cada momento.

Hay quienes se doblan sin partirse,
otros que se parten sin doblarse,
sin moverse.

Quien quiera peces que se moje el culo, que más vale un par de cuentos que un Libro Santo.

sábado, 17 de octubre de 2009

LXXVI Molesta el caparazón.


Me dices que me parezco a los caracoles,
me sobra techo, me muerden soles
tras la espesura del chaparrón.

Será que el camino bueno se ha vuelto malo,
que no quiero pegarme un palo,
o solo quiero escuchar tu voz.

Que siempre llego a la deshora que me marca el corazón,
y que cuando estamos a solas, molesta el caparazón.
Que los colchones son mala gente,
que siempre quieren tener razón.

Mi casa esta donde estas tú,
los mismos ojos, la misma luz,
los mismos clavos, la misma cruz,
el mismo ataúd.
 

miércoles, 7 de octubre de 2009

LXXV Esta vez diré NO a los “Mea Poquito”.


Que pasa, ¿que tú meas colonia? ¿Qué después de ir al lavabo huele a fragancia de mango y a ambientador de pino?
Odio a esa gente tan sumamente “artística” por llamarlo de una manera no ofensiva, a esa gente tan extremadamente extremada, delicada, esponjosa, suave y perfecta. Odio a esa gente que controla cada uno de sus movimientos, rápidos o lentos, que controla sus gestos, sus sonrisas, falsas e hipócritas, cada una de sus palabras sin substancia, sin condimento, palabras tan vacías que caen en el olvido al segundo de escupirlas. Sí; odio las conversaciones de ascensor, más si con la persona que hablas la conoces desde hace años; !parece mentira! Odio ese caminar chulesco que tienen, esas bromas cutres y guionizadas, esa poca improvisación, esa falta de imaginación, esa aparente seguridad, ese estrés que dicen tener, !sino hacen nada! Esas importancias que se dan, ¿de verdad se creen importantes?, ese tiempo que pierden en darle vueltas a esos temas, temas que por otra parte son autenticas sandeces y tonterías sin ningún fundamento ni complicación.
Los “Mea Poquito” son personas que se ahogan en un vaso de chupito, son incapaces de ver más allá de ellos mismos, viven en mundos tristes y monótonos. Odio esa superficialidad ridícula y descarada.

Al fin y al cabo, no nos queda otra. Seguiremos aguantando.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

LXXIV Deambulando...


Vergonzoso, como la última aceituna negra que quedó en aquel plato verde; así se sentía, gastado como la piel de serpiente después de la muda, estaba apocado como la respiración de un pez sin agua y solo como el agua sin la respiración de su pez. Todo el día deambulaba extraño como una escuela sin caramelos, mayor, como unos caramelos sin escuela, tocado, como un banco recién pintado. A veces sonreía al recordarla y se sentía orgulloso como el asomar del gusano de la manzana, pero enseguida volvía a estar triste como luciérnaga apagada, volvía a estar perdido como un perro sin dueño, ladrado como un dueño sin perro, pesado como una mosca sin mosquitero, humillado, como un cocodrilo sin dientes. Entonces bajaba la cabeza y se resignaba como un preso sin calendario, se abatía, como un calendario sin preso. Y entraba en casa y se alimentaba sin ganas, contrariado, como una sopa fría se bebía una cerveza caliente y se sentía tonto, absurdo como un beso sin labios, rechazado como unos labios sin beso, desubicado como un pingüino en el desierto. Y se asustaba con cualquier ruido como un cerdo en el matadero, y se encerraba muerto de miedo entre sus sabanas como un niño de pijama de rayas, y cardiaco como una arrancada cola de lagartija se dejaba relajar y caer, y cuando conseguía calmarse rezaba y rezaba , se volvía místico como un torero en capilla, y acababa durmiéndose dulcemente como un niño descalzo en su acolchada, pequeña y delicada cuna.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

LXXIII La casa.


A millones de kilómetros de la vida, como en otra dimensión, se esconde en medio de un bosque sombrío una casa muerta en vida, una casa enorme de paredes negras, con infinidad de ventanas desde las cuales levemente se aprecia el resplandor de los fuegos de la cocina mientras Fracaso, el cocinero, prepara con mucho gusto la comida para todos sus comensales. Dentro de este caserón la luz brilla por su ausencia, en ocasiones a través de las ventanas se aprecian rostros oscuros que divagan en su interior.

Yo, como mucha gente, ha estado en ella, he conseguido salir y ahora os pasaré a relatar lo que allí dentro viví.

Muerte, así es como se llama la madre superiora y tutora de la casa, dura y exigente supervisa todo lo que en la casa acontece, viste de negro y lleva capuchón. Tiene contratada a una ama de casa, Monotonía es su nombre, es una persona cabizbaja y tranquila, constante y trabajadora, nunca duerme, viste siempre con la misma bata en tonos pastel. Monotonía tiene una hermana mayor, ella es Locura, normalmente no esta en la casa, es una persona muy inestable, cuando tiene el día malo da mucho miedo y es capaz de dominar y atemorizar a todos los habitantes de esa casa menos a Muerte. Muchas veces pasa de dulce niña a abominable monstruo en apenas segundos. Locura no tiene amigos, solo juega de vez en cuando en el patio de atrás de la casa con Discordia, su prima. Rendición es amiga de Discordia. Rendición es una niña del todo depresiva, al principio no vivía en la casa, más tarde se alojó para por siempre quedarse. Soledad es el nombre de la mujer que más sufre dentro de esa casa, sufre en silencio, todo el mundo la mira pero no la ve; vive encadenada, las oxidadas cadenas forman ya parte de su cuerpo, no sale nunca de casa, nunca habla, de mirada perdida y corazón negro vive arrinconada atada a la pata de su cama. De vez en cuando, Monotonía se acerca a Soledad y en silencio y sin mirarse, muy suavemente la acaricia. En ocasiones, cuando todos duermen, de repente se escucha como Locura grita e increpa sin motivo alguno a Monotonía. Monotonía no responde y se aleja, cuando eso pasa, Tormento, el hermanastro de Locura, que duerme en la misma habitación, intenta calmarla, pero le resulta siempre imposible.
Miedo, es el hombre chepudo, viejo y arrugado que me enseñó la casa, muy amable me mostro las habitaciones, salones, vistas… , me dijo que con suerte me quedaría allí hasta el fin de mis días, así que vete acostumbrando – me dijo entre risas. Más tarde me enteré que era cura, que él fue la persona que celebró la comunión de Locura y Discordia. Pasó el tiempo y descubrí que era un vendido, un ladrón de poca monta.
La casa tiene un garaje donde, apenas sin ventilación, viviendo en condiciones infrahumanas, conviven, malviven Perdón y su prima la Aceptación, muy de vez en cuando les vivita Conformismo, no salen nunca del garaje. Hablan, debaten mucho entre los tres pero jamás llegan a ninguna conclusión y siempre acaba por reinar la tristeza, los lloros y el silencio.

La casa es de muy difícil acceso, recibe pocas visitas, aún así, cada cierto tiempo llama a la puerta Venganza, el cartero. Trae paquetes grandes y pesados, los paquetes siempre se abren, siempre los abren, siempre los abres. Otro ser que también vive en la casa, pero difícilmente lo encontrarás en ella, sobretodo de noche, es a Engaño. Engaño es el hermano rebelde de Monotonía, tiene 16 años, fuma porros y le encanta salir con Venganza de fiesta; es un inadaptado.
De vez en cuando la casa recibe inesperadas visitas de alguien temible, su nombre; Odio. Cuando Odio aporrea la puerta, todos menos la Muerte se esconden. Odio, el tío de la familia junto a sus sobrinas la Envidia y la Rabia viven en una isla lejos de la casa. Aporrean la puerta, rompen la puerta, entran y destrozan todo lo que a su paso encuentran, más tarde, sin decir nada, se marchan. Es algo terrorífico. De vez en cuando se llevan unos días a Discordia para enseñarle hábitos y modales…

Seguro que mucha gente se ha hospedado alguna vez, sin quererlo, dentro de este horrible caserón, en él una aparente normalidad, una falsa tranquilidad y una tristeza contagiosa te invita a quedarte. Lo importante es no acomodarse y no tirar la toalla, debéis buscar cuanto antes la puerta de salida, una salvación, la salvación, vuestra salvación.

lunes, 14 de septiembre de 2009

LXXII Piénsalo.


No llores porque se acabó, sonríe por lo que ocurrió.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

LXXI El árbol.


El tronco joven de aquel árbol carcomido por los caprichos del Sol y la pena daba paso a una hilera desordenada de gusanos blancos. El árbol lejos de quejarse, se iba dejando morir cosquilleado por aquellos preciosos huéspedes.
A su derecha, muy cerca de él, un sano, contento y rejuvenecido Olmo viejo le miraba pero no le veía. Sus raíces, bajo tierra, aún se mezclaban con el chepudo árbol carcomido. Las raíces de aquellos dos árboles seguían apretadamente abrazadas buscando un mismo agua, un mismo sustento. Tierras cargadas de agua aunque áridas para aquel envejecido jovencito. Y cada día salía el Sol, a la misma hora, por el mismo rincón, detrás de aquella misma montaña pero la noche eterna que ya ofrecían aquellos restos de árbol carcomido apenas sombreaban la luminosidad del alma joven de su compañero el Olmo. Y cada día una aventura para uno y cada día un suplicio repetido, repetitivo para el otro. Su debilidad cada día más debilitada seguía siendo arañada por pequeñas y delicadas alas de mariposa que de vez en cuando se posaban en sus ramas a descansar desplegando todo su reino de color. Y poco a poco fue muriendo sin vivir, y poco a poco fue pensando y se volvió loco, y poco a poco se le fueron cayendo todas sus hojas en primavera, flora que más tarde sirvió de colchón al infinito descanso de aquel árbol sin denominación, sin tipo, sin raza, sin marca. Solo un árbol seco más dentro de aquel inmenso bosque lleno de vida y soledad.