viernes, 28 de noviembre de 2008

XLIV Una gran pena.


Hace más o menos 3 años que me saqué el carnet de conducir, hará algo más de 2 años y medio que lo conduzco y gracias a él, a mi Nissan, he podido visitar lugares de ensueño, lugares apartados y lejanos que seguramente antes ni me planteaba poder ir... Me ha permitido y me permite moverme siempre que quiero o necesito por Barcelona.

Gracias a él hemos podido visitar lugares como Soria, Tarragona, San Sebastián, Logroño, Burgos, Valladolid, Segovia, Alicante, Valencia, Lleida, Madrid, Guadalajara, Girona, Zaragoza, Pampona, etc, etc, etc... .

La preocupación que tengo es que ya se está haciendo cada día más viejito y no sé si podrá aguantar mucho tiempo más.
El pobre duerme todos los días en la calle, casi no le caben los kilómetros recorridos en el cuentakilómetros, los cristales ya no suben bien, la radio se traba a veces, la tapicería de las puertas se esta empezando a caer, el mando a distancia de obertura ya no funciona, a veces se queja de los amortiguadores, las luces de dentro ya se fundieron…
Pero por ahora, en el tema fuerza y potencia, en el tema motor no muestra ningún síntoma de debilidad, está como un toro pero tengo miedo que un día se me muera definitivamente sin avisar… aii…
Tengo que recordar que mi coche nació en 1992, el año de las olimpiadas, tiene ya casi 16 años...

Esperemos que me siga durando mucho tiempo más.



Este relato lo escribí el 18/11/07.
Hace unas semanas enfermó de algo bastante grave. Hace 2 días murió, ya está dado de baja. Pronto será triturado e incinerado.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

XLIII Escribir es...


Prometer, es empeñar el futuro,
Desear, es no vivir el presente,
Olvidar, es despreciar el pasado,
Y Vivir, es contestar lo de siempre.

Discutir, prefiero seguir cantando,
Ser mejor, es intentar ser cambiado,
Suicidar, es no volver a arrepentirse,
Y Elegir, es pedirme demasiado.

Despertar, es un lapsus de los sueños,
Y Soñar, es una vida en balde,
Madurar, es regresar a tu padre,
Y Querer, como quiere a una madre.

domingo, 23 de noviembre de 2008

XLII Créete educado, pero no la educación.


Para educar no solo has de de serlo, sino estarlo.
¿Pero quién sabe cómo educar?
Cada persona necesita un método, ¿pero cual?
Cree que tu método es bueno,pero no el mejor.

Créete educado,
pero no la educación.
Educa a veces con la cabeza,
otras con el corazón.

Sé pirata, poeta y marino
pero también...un buen actor.

domingo, 16 de noviembre de 2008

XLI Vida Inlibre.


Vida mía, vida corta, pero intensa
vida pura, vida viva, pero cuesta…
vida ardua, vida lenta, vida presa
vida muda, vida nunca, me aconsejas
vida mía, vida tuya, vida nuestra
vida inlibre, vida loca; vida esta.

Esperando vida voy viviendo,
vivo un presente eterno,
déjame saltarme esta tortura,
conseguir lo que deseo,
vivir mi vida en verso.

Déjame, sinó muero.

viernes, 14 de noviembre de 2008

XL !Las Cuarenta!


Presta atención a lo que digo porque escojo las palabras cuidadosamente y no las repetiré.


Soy el quién, el dónde, el qué y el cuándo y el porqué es así de simple; porque puedo.
Soy el Tuno Negro y eso implica el quién, donde; lo hago donde quiero y el misterio es el qué, dime cuando; lo hago cuando quiero y el porqué es sencillo y simple, porque puedo.


No te resultará difícil encontrarme, solo mira a tu alrededor, estoy muy cerca pero a la vez muy lejos, te conozco perfectamente, lo sé todo de ti.

Léeme atentamente y encontrarás lo que buscas.



Ya son 40 los escritos publicados, por eso he querido recordar la manera en la que me presente a mi primera victima. Él, estaba ansioso de saber de mi identidad. Esta fue mi primera pista.

jueves, 13 de noviembre de 2008

XXXIX La vida...


Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca,
Que hecha para besar hay veces que muerde,
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca,
Y duele porque la piel no es materia inerte,
Y duele porque el querer es dolerse a veces.

Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla,
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta, evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tu provocas
Y también porque el querer es temblar a veces.

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe,
Y nada tiene que ver con el tiempo,
Se ríe porque para ella somos tan leves,
Como el humo azul que del pudor se desprende,
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces.

Vive, la vida por compasión hay veces que vive,
Y nada tiene que ver con la muerte,
Que cuando llegue ese instante déjame verte,
Que no hay mayor libertad que tenerte en frente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir a veces.

Y cada uno en su camino,
Va cantando, espantando sus penas,
Y cada cual en su destino,
Va llenando de sol sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera corazón tirando piedras,
Contra la última frontera,
La que separa el mar del cielo,
Del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra.

Y no me pidas tanto corazón,
Que tengo poco aire en el pulmón,
Lo que tengo es un castillo en el cielo….

lunes, 3 de noviembre de 2008

XXXVIII Crónicas heladas.


Hoy es 2 de noviembre, estoy en Soria, me acabo de levantar, he mirado por la ventana, aún no ha cuajado pero ha comenzado a nevar. La gente con los abrigos, cremalleras hasta el cuello, en la mano paraguas, zarandeados por el viento. Miro al cielo, me preocupo, no lo veo, está gris, apagado y espeso, me tomo un chocolate caliente, me lo merezco. Salgo a la calle, como no hace frío ¿sabes?, me lo invento. Mis manos se hielan, ni guantes, ni manoplas llevo; mira por donde, orejeras me he puesto, no vaya a ser que se caigan las orejas al suelo. Dedos en mis pies; ya no tengo, los perdí bajando al Collao donde había quedado con estos, no me los siento, me compré unas zapatillas muy modernas y bonitas, pero que me entra el agua, que no veas por dentro. No puedo, me muero. El hombre, víctima de la moda, osease yo, saludo a la gente; - Hola, ¿ que tal? Sonrío... pero digo por mis adentros, - Joder! Haber cuando nos vamos pa’ casa, que ya soy copito de hielo! Y encima, como tonto me pido lo que sería un granizado en aquel momento, un Martini con gaseosa helado, para agravar más si cabe, mi temperatura corporal bajo cero. A duras penas llego a casa, a casa de mi abuela por cierto, pero cual es mi sorpresa, ¡hace más frío dentro que fuera! La calefacción aún no está puesta. Y tirito mientras como, y como resistiendo y todo se me duerme pero yo no puedo, ya ni la vieja manta roja a cuadros de la Saca calma mi tormento.
Y así resumo un día bonito por lo blanco pero intenso por el sufrimiento y es que uno aunque lo niegue es de costa, catalán y friolero.

XXXVII Soria es...


Soria es la ciudad del hielo, del frío y del viento,
del bar, del pincho y del torreno,
del poema, del poeta y del verso,
del paisaje, del potaje y del pueblo,
de la ermita, del castillo y del misterio,
del jabalí, la codorniz y el cangrejo,
de Santo, de río y de Duero,
de seta, "nícalo" y colmenero,
del rino, romano y medievo
de suerte, lotería y dinero,
de Numancia, del Numancia y ganaremos.

jueves, 30 de octubre de 2008

XXXVI Fácil.


Fácil es morir luchando y
encontrar buscando y
acabar empezando y
vivir deseando.

Fácil es desesperar esperando y
querer odiando y
mentir callando y
seguir pensando.

Fácil es perder jugando y
seguir hablando y
reír llorando y
demostrar aparentando.

Difícil, en realidad, lo más fácil.
Lo imposible, no existe.

miércoles, 29 de octubre de 2008

XXXV Cuidado en Casa.


Noticia del Periódico de Cataluña de ayer.

90 Españoles murieron en el 2007 víctimas de accidentes domésticos.

El hogar es el lugar más peligroso para la mujer, y el deporte, la actividad de más riesgo para el hombre.

Los accidentes en el hogar y durante el tiempo de ocio cada vez son más numerosos. Y la mayoría se produce de la manera más tonta, por imprudencias, descuidos o el azar, según los accidentados. El informe de 2007 sobre percances domésticos y actividades cotidianas, difundido ayer por Sanidad, cifra los siniestros en 1.754.335. De ellos, 105.260 requirieron hospitalización y 90 acabaron con resultado de muerte. Caídas importantes o cortes que derivaron en un choque hipovolémico - gran perdida de sangre- motivaron la mayoría de los fallecimientos.Las caídas en la cocina de mujeres son el prototipo de estos percances. Así que cuidado al pasar junto al cable de la aspiradora, subir cargado con 4 bolsas de la compra en cada mano o no hacer pie en una superficie seca al salir de la ducha.

Los aplastamientos, los cortes, los desgarros y las descargas son otros motivos habituales. Por eso no es aconsejable dejar los cuchillos de filo japonés para que se sequen en la encimera de la cocina al alcance de los niños. O ponerse a cambiar la bombilla del baño sin más atuendo que una toalla mojada.

viernes, 24 de octubre de 2008

XXXIV Un Tuno Triste; un Tuno Negro...


Había una vez una página, la cual no leía nadie, nadie dejaba sus comentarios, pasaba totalmente desapercibida.
Una vez un chico entró por equivocación, pensó que aquello era un virus y rápidamente la cerró.
El Tuno Negro de la página cada vez daba menos miedo, cada vez estaba más triste y desolado, aún así nunca dejaba de escribir. Realmente no sabía si lo que escribía gustaba o no, ya que nadie le hacía caso, todo el mundo pasaba de él.
En sus inicios el Tuno Negro gastó mucho dinero, casi llegó a arruinarse, en publicidad para su página, pero aún así nadie se paraba a leerlo. Hasta su familia renegaba de él.
Siempre 0 en sus comentarios, siempre ese CERO cabrón, aterrador y desesperante. Antaño aún tubo algún triste comentario de publicidad, ahora ya ni eso. Era un pobre hombre.
Un día el Tuno andaba desesperado porque nadie le quería, decidió hacer algo que ningún Tuno en condiciones había hecho nunca, se quitó su capa negra, pensando que así llamaría la atención y empezarían pues a llegar los comentarios a sus escritos, pero que va; todo continuaba igual. Pensó entonces que su vida era muy puta e intento suicidarse ahorcándose en un árbol, pero la rama se rompió. Todo le salía mal, ni matarse sabía. Era un Tuno de los peores, el azme reír del gremio.

Hoy en día la página sigue igual de desierta, las palabras siguen llenas de polvo, los pensamientos están cubiertos desde hace ya mucho tiempo de telarañas, aún así el Tuno no deja de escribir esperando que algún día alguien entre a visitarlo, alguien por fin se preocupe por él.


Si leyó este texto agónico
y le llegó al corazón,
por favor ayude a este Tuno,
déjele un comentario,
tan solo una opinión,
el Tuno volverá a estar contento,
le hará un gran favor.


Un pobre Tuno Negro que les quiere. De todo corazón.

jueves, 23 de octubre de 2008

XXXIII Maestros del toreo.

La plaza se iba llenado, la plaza ya estaba llena. Los toreros en el callejón. En el redondel la mayoría, vacas mansas pero también morlacos de todos los colores y tamaños; toros de gran categoría y pundonor. Toros que aún siendo tan jóvenes, se encaran y zarandean el capote con fuerza, criados a conciencia en los mejores campos de Barcelona y alrededores.
Solo los mejores toreros son capaces de lidiar con tales bestias; bestias preciosas.
En estos últimos años la cosecha de buenos bravos se había incrementado notablemente; antaño incluso, el toro respetaba al torero. Eso no eran toros, eran vaquillas.
A mí, como gran torero considerado, que me considero, me gusta lidiar con torazos, pero no me gusta matarlos como hacen otros, a mí me gusta enseñarlos, amansarlos y conducirlos a corrales mucho más sabihondos y tranquilos de lo que salieron. Este es mi reto diario, mi trabajo. Lo que me gusta. Y no te digo que alguna vez no me haya llevado alguna que otra cornada, pero cada pinchazo te curte, te enseña, te hace querer más si cabe a ese toro que te reta, que te busca, que te mira y amenaza, que busca tus límites, a ese toro que lo único que busca en ti es tu atención, comprensión y compañía; tu afecto.


Y sonó el timbre; las 15:30. Se acabaron las conversaciones de nada, todos al patio, ellos esperando, cada niño detrás de su columna, sonrientes, revoltosos y movidos. Los maestros pues se dispersan; cada uno con su grupo, cada uno con su clase. Cada niño un mundo, cada niño una alegría, muchas veces mal entendida, mucha psicología, no todo vale, no todos valen. - Hola buenos días - ,y empieza de nuevo un nuevo día.

jueves, 16 de octubre de 2008

XXXII No cambies, evoluciona...


Había un ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra, que decía: "Por favor, ayúdenme, soy ciega".
Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó un rotulador negro que él llevaba y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente la ciega que pedía limosna; su taza estaba llena de billetes y monedas. La ciega reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito. El publicista le contestó:"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino.
El nuevo mensaje decía:
"Hoy es primavera y no puedo verla."

jueves, 9 de octubre de 2008

XXXI Condenada. Condenados.


El texto era sencillo; la puesta en escena bastante más complicada. La función tenía que comenzar. Nerviosa y tiritando se subió al escenario, obra corta pero estrecha e intensa. Entonces lo dijo y todo acabó. Ni un solo aplauso, solo gritos en silencio de indiferencia, más tarde malas caras y finalmente brisa pesada bajo sus ojos, también bajo los suyos, mar de recuerdos, todos buenos en aquel momento. Muchos años ya entrelazados, difícil mezcla, él era débil, ella se hacía la fuerte. Él la quería, ella no se atrevía, aunque su cabeza pasada la anestesia del momento la persiguiera y le dijera:
- Esto no puede continuar, déjalo, es lo mejor para de nuevo poder comenzar.
Y allí siguieron y allí seguían y allí, felices o no, por siempre atados, que no juntos, seguirán.
Esa misma obra pero en diferente día de función volvió a repetirse una y mil veces más, provocando el mismo resultado:
Gritos en silencio de indiferencia, más tarde malas caras, finalmente brisa pesada bajo sus ojos y la frase de siempre:
- Cambiaré Cariño, no lo haré nunca más.

XXX Soy Maestro.


- Los hombres que van con otros hombres son Gays. Las mujeres que van con otras mujeres son Sevillanas.
Esta fue una de las primeras frases ocurrentes que escuché entre aquellas cuatros paredes cargadas de energía y alegría en cantidad. Tengo la suerte de ser Maestro. No necesito más.
¡ Y OLÉ !

jueves, 2 de octubre de 2008

XXIX Raúl y Pedro.


Hasta los ciegos podían leer sus hojas de apuntes pasando las yemas de sus dedos por las mismas. Raúl era un hombre nervioso. Destrozaba frenos de mano y manos sin freno, era horriblemente guapo, interesante y aplicado. Rompía mesas con sus codos. Estudiaba por vicio pero no fumaba. Su mirada era correosa y corrosiva. Se peinaba con tenedores y con tenedores no comía, devoraba, no saboreaba. Se cortaba las pestañas, él nunca lloraba. Era un hombre muy seguro de sí mismo. Se peinaba hacia arriba, siempre iba perfectamente peinado y repeinado. Aunque se desplazaba en coche, siempre llevaba casco.
Aquel día estaba tranquilamente cardiaco, había quedado con Pedro, un chico delicado y despeinado, el cual apoyaba sus codos mientras estudiaba, en esponjas esponjosas, suaves y desinfectadas, temía poder dañarse. Era guapísimamente horrendo, tenía largas pestañas, lloraba a menudo. Era inseguro por vicio y naturaleza, siempre se desplazaba en su moto de tres ruedas, nunca llevaba casco, bebía agua a cucharadas. Era extremadamente extremado.
Se acercaba el momento del encuentro, Raúl lo esperaba con el casco puesto en el interior de su coche, Pedro estaba al llegar. Ahí estaba Pedro. Habían quedado en un parking a las afueras de la ciudad, estaba desierto pero Pedro aparco encima del coche de Raúl, no quería ensuciar las tres ruedas de su moto.
Se miraron, no se hablaron, se sentían atraídos, se despojaron de sus camisetas, empezaron pues a besarse sus ombligos, eso era lo que les gustaba, eran raros... ¿ y qué?, eran entrañables, eran 2 seres enamorados.
PD: La foto corresponde a la mochilita de Pedro.

lunes, 29 de septiembre de 2008

XXVIII Propinas por amar.


Utilizar el sexo para consolar los dolores del corazón, es dar besos vacíos, es como abrazar una nube. A menudo un amor perdido nos deja tal vacío, que intentamos llenarlo entre las piernas de la inmediatez, y entre las sábanas de lo anónimo. El ayer se cura con el hoy, y no engañando al olvido con suspiros de placer... .
Hoy quiero enseñar a mi soledad a vivir sin esperar, propinas por amar. Hay tanto de mí que quiere llorar. Pero mis llantos vendí, entre las piernas de un bar y cada noche a mi amor conduzco al olvido hacia un colchón y aparco besos sin calor en un cuerpo, ceno con mi dolor, desayuno mi compasión y engaño al olvido, ¡mi amor!, con un cuerpo.
Hoy me visitó aquel que un día fui, y el espejo me contó:" que la tristeza no es el fin. La ironía es la tristeza que, al no saber llorar, sonríe cuando quiere hablar. Y sí la vida nos da otra oportunidad, volveré a hacer el amor.

viernes, 26 de septiembre de 2008

XXVII Querida naranja:


Desde bien pequeñito,
fue él, quien sino,
quien me peló la naranja,
y con amor me la dio.
A veces quito pepitas,
otras veces no,
quería que me espavilara
que aprendiera a ser mayor.

Fui creciendo y más tarde
a pelarla me enseñó,
sin tocarla con las manos
está vez lo hice yo,
sin ayudas y a lo loco
igual de buena supo y “sabió”.

Un día fuimos los dos,
elegimos la naranja,
del mercado y con sabor,
la comimos en casa,
disfrutamos un montón.

El tiempo iba pasando,
pero los años no...

Un día se te ocurrió
mandarme a comprarla solo,
aquel día; se me cayó.
Intenté coger la buena,
pero cogí la peor,
ya no estabas para ayudarme
para coger la mayor.

Hoy, ya siempre la compro solo,
ya no me gusta su sabor,
aún recuerdo cuando comprábamos
y comíamos ambos dos.

Supongo que dentro de poco,
A mi hijo; también, se la elegiré yo,
Haré como hizo mi padre conmigo,
Siempre; siempre, le compraré la mejor.

miércoles, 28 de mayo de 2008

XXVI El Tucán Tristán.


Había una vez un pequeño pajarito; un Tucán, al que todo el mundo llamaba Tucán Tristán. Tristán hacía tiempo que andaba triste posado en las ramas de los árboles. Era un pajarito de lo más vistoso, era tan precioso y delicado que todos los pajaritos de la zona le tenían envidia, montones de colores inundaban su cuerpo. Los jilgueros y cotorras se le acercaban e intentaban animarlo pero era imposible. Contaba que hasta que el cielo no fuera de colores, él, no volvería a volar. Comentaba que últimamente, cada vez el cielo amanecía más negro y contaminado, que las industrias y fábricas lo estaban estropeando todo y que hasta los ríos ya, habían perdido su color azulado. Estaba tan triste y enojado que no podía dejar de llorar.
Los demás pajaritos pues, idearon un plan para que Tristán se alegrara y dejara de estar triste. Decidieron entonces acercarse a la ciudad y comprar globos, muchos globos de infinidad de colores diferentes, los inflarían y los soltarían todos a la vez allí donde estuviera posado Tristán.
Tristán yacía medio dormido en su rama cuando de repente algo le rozó su cara, abrió bien fuerte los ojos y el pico y empezó a trinar y a gritar! No se lo podía creer, el cielo era de colores! ¡ Un milagro! Mientras los demás pajaritos sonrientes, le vigilaban atentamente escondidos en sus nidos.
De repente una fuerte ráfaga de viento sopló y se llevó rápidamente a aquellos preciosos globos hacia lo lejos, al cabo de unos minutos el cielo volvía a estar tan negro y contaminado como siempre. El Tucán Tristán de nuevo, volvió a cerrar su gran pico, bajó la cabeza y comenzó de nuevo a llorar.
A la mañana siguiente llovía fuertemente y Tristán desesperado comentó a sus amigos del bosque que ya no aguantaba más allí y que había decidido marchar bien lejos en busca de su cielo de colores. Una vez se había despedido de todos ellos, caminó por el árbol hasta la rama más alta, de allí saltó y empezó a volar. De repente su vuelo bajo la lluvia, dibujo un color tan intenso y bonito que todos los pajaritos de la zona empezaron a gritar y saltar, Tristán los escuchó, giró su cabeza y entonces lo vio, ¡ un gran arcoiris salía de su cola! Tristán entonces, se secó las lagrimas y voló y voló, lo más rápido que pudo por todos los rincones, poquito a poco y con una cara de felicidad asombrosa fue invadiendo todo el cielo de un gran manto de arcoiris. ¡ Tanto Tristán como los demás animalitos estaban como locos! ¡ Ya todo el cielo era de colores!,
Así, ya nunca más nadie volvió a estar triste y Tristán junto a todos sus amigos del bosque fueron por siempre felices.

domingo, 18 de mayo de 2008