Deja de disimular, deja de iluminar las calles. Todo eso no servirá.
Nadie sale indemne de unas Navidades.
No podrás evitar momentos de balance y soledad, de afloramientos rocosos en el jardín de tus recuerdos, de rememorar pérdidas, también con purga. De frío en casa de los abuelos. De mirar al cielo consciente de que aquello vivido no volverá. Del prospecto con congestión familiar. De querer huir y hacerlo en círculos. Del amor platónico, no suficientemente correspondido, hacia tus papás. De la búsqueda del abrazo perdido. De despedidas inconexas, de falsedades conectadas. De verte y no llegarte.
De correr y tropezarme, una y otra vez; otras Navidades más.
Nadie sale indemne de unas Navidades.
No podrás evitar momentos de balance y soledad, de afloramientos rocosos en el jardín de tus recuerdos, de rememorar pérdidas, también con purga. De frío en casa de los abuelos. De mirar al cielo consciente de que aquello vivido no volverá. Del prospecto con congestión familiar. De querer huir y hacerlo en círculos. Del amor platónico, no suficientemente correspondido, hacia tus papás. De la búsqueda del abrazo perdido. De despedidas inconexas, de falsedades conectadas. De verte y no llegarte.
De correr y tropezarme, una y otra vez; otras Navidades más.